• Los cinco consejos que te harán ser mucho más feliz en cualquier momento

    Los cinco consejos que te harán ser mucho más feliz en cualquier momento

    8 de Abril de 2016

    Buenas noticias: el bienestar es un comportamiento o actitud que debe cultivarse cada día para que seamos capaces de disfrutar los buenos momentos



    • Qué tendrá la felicidad que es tan fácil detectar a aquellas personas que disfrutan de ella y, lo mismo ocurre, con aquellas que nadan en la dirección contraria y sus sentimientos son tóxicos. Lo cierto es que este deseo no solo procede de nuestra curiosidad, sino que también ha provocado todo tipo deinvestigaciones científicas. Desde la influencia de esta en mantener un matrimonio satisfactorio y duradero, hasta sus efectos en el salario, el trabajo, la salud o, incluso, la economía mundial.

    Afortunadamente, la felicidad no es un estado espiritual con un aura mágica que irradia positivismo a diestro y siniestro. Alejados de este misticismo y espectacularidad, la realidad es que la felicidad es un comportamiento, o actitud que debe cultivarse cada día para que seamos capaces de disfrutar los buenos momentos y endulcemos los tragos más amargos. Desde ‘Alternet’ proponen una serie de consejos para trabajar nuestro estado anímico en el día a día.

    . Reconocer lo que funciona

    Cuando no estamos cómodos con algo, es muy tentador centrarse en lo negativo: lo poco que se gana en el trabajo, lo pequeña que es nuestra casa, lo ruidosos que son los vecinos, lo fría que está últimamente nuestra pareja, etc. Aunque sea más sencillo caer en lo malo, es evidente que esta no es la mejor manera para sentirse más feliz y aliviado. Para evitar este círculo vicioso podemos dedicar todas las noches un ratito a pensar en las cosas buenas que nos han ocurrido e, incluso, apuntar en una hoja tres de ellas. No hace falta que todas sean de un nivel superlativo, no todos los días nos va a tocar la lotería. Tan solo es necesario que nos generen una sensación de bienestar, como escuchar la risa de un ser querido, comer algo que nos guste o disfrutar de un libro que estábamos deseando leer.

    Podríamos prescindir durante un tiempo de algunos placeres para disfrutar más cuando podamos acceder a ellos

    Otro interesante mecanismo parte de la convivencia con lo que tenemos alrededor. La naturaleza es una poderosa fuente de felicidad. Dar un paseo por el campo o parque que nos quede más cerca, observar la viveza del entorno, oler los árboles, etc., nos ayudará a sentirnos más relajados, cómodos y contentos. Un estudio de las universidades de Rhode Island, Pensilvania y Michigan detectó que aquellos participantes que dedican cada día 20 minutos a este espacio de esparcimiento se sintieron mucho más felices. Lo más positivo es que estos niveles se mantuvieron hasta seis meses después.

    Pero si no somos capaces de ver los detalles positivos que ocurren a nuestro alrededor, debemos esforzarnos por encontrar nuevos espacios y actividades que nos causen tal placer. Hacer deporte, meditar, escuchar música, participar en algún voluntariado… Son numerosas y variadas las actividades que pueden ayudarnos a salir de la gris rutina y dar algo de color a nuestra vida.

    2. Restringir los pequeños placeres

    Es cierto que aunque seamos capaces de detectar lo que nos causa placer, una continua repetición de ello puede causarnos cansancio y aburrimiento. La naturaleza humana tiende a normalizar lo extraordinario si lo repite habitualmente. Si conseguimos éxitos profesionales de manera continuada es posible que acabemos por no valorarlos, si siempre nos compramos el último modelo de móvil probablemente no disfrutemos de este ni de otros caprichos.

    Para no caer en errores tan comunes debemos pararnos a pensar de vez en cuando en cómo sería nuestra vida sin estos pequeños lujos que actualmente minusvaloramos. Incluso podríamos prescindir durante un tiempo de algunos placeres para disfrutar más cuando podamos acceder a ellos. De esta manera, si somos amantes del chocolate nos será más placentero consumirlo tras un par de días sin probarlo que si engullimos media tableta en cada comida.

    La felicidad no tiene edad. (iStock)

    3. Conocerse mejor a sí mismo

    Pero la felicidad tampoco se ciñe exclusivamente a los placeres más mundanos. También debemos estar en paz con nosotros mismos y con nuestro interior. En nuestra ajetreada vida repleta de obligaciones no es sencillo dedicar el tiempo necesario para reflexionar sobre dónde estamos, de dónde venimos y hacia dónde queremos ir. Es esencial saber lo que es importante para nosotros… y cuidarlo.

    Debemos partir de la premisa de que no somos perfectos, de que tenemos puntos débiles y de que hemos de aprender a convivir con ellos

    Buscar el significado de nuestra vida es un refuerzo esencial para afrontar cada día. Un estudio de la Colorado State University propuso una serie de ejercicios reflexivos a sus participantes y aquellos que los completaron reportaron al final del experimento más emociones positivas y mayor satisfacción. Otra investigación, encabezada por los profesores de la universidad de Missouri-Columbia y la de California Kennon M. Sheldon ySonja Lyunomirsky, propuso a sus participantes que durante dos semanas apuntaran cada día sus mejores propósitos y, tras el estudio, los resultados positivos siguieron siendo visibles hasta un mes después. Con estas dinámicas podemos marcarnos nuestros objetivos y centrarnos en lo que realmente nos importa. Eso sí, los proyectos y las metas marcadas deben ser realistas para ver el resultado y no frustrarnos más de lo debido.

    4. Disfrutar de nuestros puntos fuertes

    Debemos partir de la premisa de que no somos perfectos, de que tenemos puntos débiles y de que hemos de aprender a convivir con ellos sin obsesionarnos. Pero también debemos ser conscientes de que tener debilidades significa que también disponemos de fortalezas y saber cuáles son es un punto de partida para conocernos mejor a nosotros, sacarnos el máximo partido y ser más prácticos en nuestro día a día. Aprovecharlos para convertirlos en actos que sean beneficiosos para nosotros mismos y para nuestro entorno nos servirá para sentirnos con más confianza. Sobre todo si cada semana somos capaces de apuntar y sintetizar aquellas experiencias positivas.

    5. Conectar con el resto

    La gran conclusión de la novela y película 'Hacia rutas salvajes' es que la felicidad no es tal si no es compartida. Volcarnos solo en nosotros mismos nos alejará del resto y nos convertirá en personas más hurañas y egoístas. En cambio, ayudar a las personas de nuestro entorno, hacer sentirse queridos a nuestros familiares, cuidar a nuestros hijos o colaborar con nuestros compañeros de trabajo no solo será de ayuda para ellos, sino que también incidirá en nuestro estado anímico.

    Esta bondad no tiene por qué, ni debe, basarse en regalos materiales o actos extravagantes, vale simplemente con pequeños actos que sean visibles. La influencia de nuestras actuaciones filantrópicas también ha sido materia de estudio científico. Los profesores Elizabeth Dunn Michael Norton han llegado a la conclusión de que ser más generosos no tiene por qué hacernos sentir más felices. También detectaron que los participantes de su estudio se sentían más realizados cuando en un único día realizaban varios favores, en comparación a si colaboraban menos con el resto durante una jornada, pero de manera más continuada durante la semana.

    Este estudio nos ofrece, por tanto, la posibilidad de ser bondadosos de manera deliberada: elegir un día a la semana, buscar oportunidades para actuar correctamente y evaluar el impacto que han tenido nuestros actos. Suena un tanto oportunista, y quizá lo sea, pero no hay nada de malo en alimentar algo nuestro ego si además colaboramos y ayudamos al resto. El ser más generoso de lo habitual durante un día no implica que nos tengamos que comportar como cretinos durante el resto de la semana.





  • Cómo pensar en positivo

    Cómo pensar en positivo

    3 de Agosto de 2014

    El humor es posiblemente uno de los mejores remedios para aprender a pensar en positivo, ÚSALO, te gustará pic.twitter.com/EURWBrN6Lw">http://t.co/EURWBrN6Lw">pic.twitter.com/EURWBrN6Lw

    — Josune Psicóloga (@Josunepsicologa)

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    3, 2014

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  • El hábito de pensar en positivo

    El hábito de pensar en positivo

    18 de Julio de 2014

    Al ser humano le gustan los hábitos.
    Hoy sabemos que las rutinas nos dan seguridad, nos permiten hacer cosas sin apenas pensar pues están tan interiorizadas que surgen de forma natural.
    Nuestra forma de pensar también se puede convertir en un hábito. Podemos pensar de forma habitual en positivo o en negativo pues programamos nuestro cerebro para que valore las situaciones cotidianas o más novedosas, desde nuestros filtros que, como hemos dicho, pueden ser con tendencia a ver las cosas en positivo o negativo.
    Es importante pararnos de vez en cuando y analizar nuestra forma de pensar

  • Gracias

    Gracias

    25 de Marzo de 2014

    Desde muy pequeño mi abuela siempre me enseñó a dar las gracias. Recuerdo que cuando mi abuelo me daba caramelos, mi abuela me preguntaba: "¿y ahora qué se dice?"

    Este aprendizaje lo he llevado conmigo toda la vida.

    Ahora parece que la ciencia apoya este simple gesto y le da más importancia de la que a simple vista parece. La investigación en el campo de la psicosociología de la empresa ha demostrado que dar las gracias es una herramienta de liderazgo muy potente, además de un acto de cortesía.

    Los jefes que agradecen a sus empleados el trabajo bien hecho se convierten en auténticos líderes, en comparación con aquellos que dan el trabajo bien hecho por supuesto, y solo llaman la atención cuando las cosas salen mal. Los estudios al respecto concluyen que cuanto más se da las gracias de forma sincera a alguien, más leal y más esfuerzo hará esa persona por uno en el futuro.

    ¿Cuántas veces das las gracias al día? ¿A quién sueles dar más las gracias, a los clientes, a los compañeros de trabajo, amigos...?

    ¿Darías más las gracias si dedicaras un tiempo a pensar sobre ello? ¿Has pensado hacer una lista de las personas que hacen cosas para ti o por ti regularmente, tan regularmente que ya las das por sentado y te has olvidado agradecérselo?

    En varios experimentos psicológicos, se comparó a un grupo de personas que dedicó parte de su tiempo semanal a no hacer otra cosa que a expresar gracias. Tras varias semanas experimentaron increíbles efectos positivos tanto en sus vidas como en aquellos a quienes agradecían, en comparación con el grupo control que no aumentó su gratitud semanal.

    Un gesto tan pequeño con tanto potencial

    Te invito a que pruebes sus efectos

  • El efecto Sonrisa

    El efecto Sonrisa

    30 de Enero de 2014


    En la actualidad, ya nadie discute el efecto de las sonrisas en las personas. A todos nos gusta la gente que nos sonríe de verdad, la gente que te recibe con la cara amable de una sonrisa. Pero "el efecto sonrisa" va mucho más allá.

    Yo os propongo un mínimo de 100 sonrisas al día para descubrir qué es "el efecto sonrisa".

    Sin embargo, alguien se puede preguntar: "... pero ¿Son necesarias 100 sonrisas al día?, ¿Voy a saludar a tanta gente al cabo de un día?"

    La respuesta es fácil: las sonrisas no sólo deben ser para los demás, debemos ser los primeros receptores de nuestras propias sonrisas: sonríe por la mañana a la imagen que te devuelve el espejo, sonríe ante un buen libro que te tiene enganchada/o, sonríe ante una foto impresionante en una revista y sonríe cuando caminas por la calle, porque sí. Te sorprenderá la cantidad de gente que te devuelve esa sonrisa.

    Y por supuesto ¡¡¡¡No dejes de sonreír a los que están cerca de ti, a los que te cuidan, te miman, te quieren,… por estar ahí!!!!!

    Sonríe cuando escribes, cuando trabajas, cuando subes o bajas escaleras, sonríe cuando haces ejercicio, sonríe cuando das las gracias..... SONRÍE

    Pruébalo durante una semana y para entonces ya habrás conocido qué es el "Efecto sonrisa", tanto en ti como en los demás.