Al ser humano le gustan los hábitos.
Hoy sabemos que las rutinas nos dan seguridad, nos permiten hacer cosas sin apenas pensar pues están tan interiorizadas que surgen de forma natural.
Nuestra forma de pensar también se puede convertir en un hábito. Podemos pensar de forma habitual en positivo o en negativo pues programamos nuestro cerebro para que valore las situaciones cotidianas o más novedosas, desde nuestros filtros que, como hemos dicho, pueden ser con tendencia a ver las cosas en positivo o negativo.
Es importante pararnos de vez en cuando y analizar nuestra forma de pensar

Publicado: 18 de Julio de 2014